DEFINICIONES DEL QUEHACER RADIAL:
.Definiciones Teóricas:
          1. La radio es un medio de comunicación que nos ayuda a saber lo que pasa donde vivimos y en otros lugares, gracias al sonido, el cual viaja en ondas y puede cruzar el espacio; como su capacidad es tanta se pueden escuchar transmisiones radiales lejanas, porque el radio recibe señales por medio de una antena. La radio acompaña la vida diaria de la gente, se escucha en todos los países, las ciudades y nuestras comunidades. A través de la radio conocemos las decisiones que se toman en el poder político, en lo económico y cultural. Nos cuenta lo que pasa en la vida de las personas. Sus relatos pintan cada época, nos describen historias, hechos y sucesos de la historia, hábitos y costumbres del momento.
FUENTE: Manual de capacitación en RADIO Elaborado por: Silvia Bernal.
      2. Cuando hablamos de radio pensamos casi exclusivamente en el ámbito de la producción, así se nos vienen a la memoria nombres de emisoras, tipos de programación y de programas, las distintas variedades musicales que se ofrecen, etc. es decir, que a lo primero que recurrimos es a nuestra experiencia de oyentes. Los alumnos por ejemplo, cuando acceden a los cursos de enseñanza radial están impacientes por operar equipos, o por hacer programas de radio, o hablar por el micrófono, y es esto lo que por lo general entienden por enseñanza del medio. De igual modo y por mucho tiempo, los cursos o talleres de capacitación que se organizaban o se organizan al interior de las prácticas de la radio educativa tenían también casi como único objetivo el adiestramiento en el uso del equipo y del lenguaje radial. En esa perspectiva, actividades como la investigación para la planificación de la producción y de la posible audiencia, la evaluación de los productos radiales, el estudio y la comprensión de la oferta y la competencia radial a los que deben enfrentarse nuestros productos quedan casi totalmente de lado. Se entiende por lo tanto que el quehacer radial sólo compromete el ámbito de la producción y la realización priorizando únicamente la elaboración y la circulación del mensaje radiofónico y descuidando de ese modo la necesidad de conocer el público y el medio de manera real y no meramente intuitiva. También el ámbito de la enseñanza y la capacitación estuvieron por mucho tiempo «impregnados» de esta forma de concebir el trabajo radial, priorizando sólo el aprendizaje de los códigos radiofónicos al margen de públicos radiales concretos y/o tipos de mercados radiales reales. Cuando hablamos de quehacer radial estamos haciendo referencia a tres ámbitos de trabajo fundamentalmente: el de la producción, el de la investigación y el de la capacitación y enseñanza; estos tres ámbitos de trabajo no conforman parcelas separadas ni etapas o secuencias del proceso de comunicación que el trabajo radial genera, sino que están presentes mezclándose en casi todo momento del trabajo radial. Tener clara esta visión nos permite visualizar mejor lo que comprende e implica cada una de estas actividades. En ese sentido, será preciso por ejemplo, evidenciar la necesidad de la investigación para el trabajo radial -ya sea del público, de los lenguajes o de la competencia- como también la importancia del aprendizaje de la investigación y la planificación al interior de los procesos de enseñanza y capacitación de la radio. Así tendremos una visión global e íntegra de lo que es el quehacer radial y podremos enfrentarnos mejor a nuestras respectivas tareas.
      FUENTE: ¿QUÉ SIGNIFICA HABLAR DE RADIO? Gina Gogin Sias.

                                                                                         
      3. La radio es el medio de comunicación y expresión plural (público, colectivo o de masas) más importante en situaciones de emergencia. En caso de catástrofes, como terremotos e inundaciones, en tesituras tan dispares como una guerra o un apagón generalizado de una ciudad, la radio sirve para informar de la situación, mantener la alerta y difundir normas e instrucciones necesarias para la población. Aunque sólo fuera por este motivo, valdría la pena tomar en consideración a la radio.
Se ha dicho que la radio es un medio que utiliza elementos expresivos ya existentes en otros medios y que sus contenidos no revisten especificidad: que la noticia, por ejemplo, puede ser escrita o hablada, pero no deja de ser información lineal y periodística; que el concierto radiado no es más que la multiplicación de la audiencia potencial de una orquesta merced a la radiofonía; que el radio drama es fruto de la adaptación de un género propio de la literatura... Se concede, en suma, a la radio la consideración de medio de expresión vicario.
Esta calificación es injusta. La radio no es ni más ni menos vicaria que cualquier otro sistema colectivo de comunicación y expresión. Todos y cada uno de ellos toman de lo anterior contenidos y fórmulas expresivas, los transforma o enriquece y origina a su vez técnicas, códigos, fórmulas y géneros nuevos o distintos. Por ejemplo, la prensa utiliza la palabra escrita: igual que los monjes amanuenses; la imprime: como cualquier impresor del siglo XVII; la procesa: como la tecnología informática; la fotocompone: como la industria de artes gráficas... En todo el proceso físico de plasmación de los mensajes de un periódico en el papel puede no intervenir un solo elemento específico de la prensa como medio. Alguien puede argumentar que la rotativa es propia de la prensa, como instrumento creado precisamente para multiplicar la tirada de los periódicos. Cierto, pero ¿puede mantenerse con un mínimo de rigor que la rotativa constituye un elemento definitorio o esencial de la prensa? La mayor parte de los periódicos modernos han sustituido las antiguas rotativas por otros mecanismos más rápidos y eficaces de reproducción y no por eso han perdido su condición de medios de prensa. Ya hemos encontrado, así pues, otro tópico que rechazar. No sólo se puede constatar que el mensaje no es el medio (o únicamente el medio), sino también que el medio no es la técnica. La prensa no es la imprenta ni la radio son las ondas. De hecho, los avances tecnológicos han motivado que los medios no equivalgan ya a sus nombres originales. Prensa, Radio y Televisión son ya nombres simbólicos. Cualquiera de los medios de comunicación social es el resultado de un cúmulo de elementos técnicos y creativos heterogéneos, heterocrónicos y en su mayor parte inespecíficos: no han sido creados para ser prensa o para ser radio o televisión. El descubrimiento científico de la posibilidad de transmitir sonidos a través de ondas electromagnéticas, la posibilidad de captarlas a gran distancia en buenas condiciones acústicas, no fue motivado con el propósito de inventar la radio. El medio radio se fue conformando a partir del aprovechamiento de ese sistema de transmisión, canalizando a través del mismo mensajes sonoros progresivamente complejos, dotándolos de medios complementarios o potenciadores que a su vez daban pistas para nuevas utilizaciones, aportando métodos más o menos originales de captación y reproducción del sonido, e incorporando paulatinamente contenidos creativos.
FUENTE: La radio teoría y práctica José Javier Muñóz y César Gil.


    4. La radio es un canal tecnológico que requiere y admite el uso de unos determinados códigos y no admite otros, un conjunto de mensajes (contenidos organizados según géneros y formatos específicos) elaborados por unos ciertos emisores con la intención de producir determinados efectos en los oyente, una institución social (económica/cultural) sujeta a leyes, regulaciones, normas y a cambios históricos dados básicamente por transformaciones en sus aspectos sociológicos, jurídicos (quienes la manejan o controlan) y en sus mensajes.
La misma concepción anima y aparece tanto en propuestas radiofónicas comerciales o difusionistas y educativas. Sea que se persiga el éxito económico o el cambio de actitudes, la radio es canal a través del cual unos estímulos (mensajes que buscan provocar un determinado efecto) impactarán o no en la audiencia (serán escuchados o no, gustados, atendidos) es decir lograrán o no su cometido. Pero también idéntica concepción anima ciertas visiones críticas y con ello me refiero no tanto a unas prácticas o modos de hacer radio sino a unos modos de estudiarla o no estudiarla. Justamente, lo que en América Latina se dio en llamar teoría crítica de la comunicación vio en los medios (y por ende en la radio) poderosos instrumentos de dominación. En este caso los medios son canales que se utilizan para difundir e imponer ideas, para modelar conciencias, para garantizar -desde el plano ideológico- la reproducción de un orden económico-social injusto. En ambos casos lo que se mantiene es la idea de un contenido que se trasmite (unos significados). En ambas percepciones lo que cuenta entonces son los productos radiofónicos (programas/programaciones) y los productores (en el primer caso su eficaz funcionamiento, en el segundo la denuncia de su identificación con el poder). Los receptores cuentan en términos de gustos y efectos. Gustos, porque hay que considerarlos para ganar audiencia; efectos, porque es lo que se desea lograr o lo que debe develarse.
FUENTES: La Radio: Una Relación Comunicativa María Cristina Mata.

    5. El quehacer  radial comprende una serie de elementos que revelan la densidad de la tarea periodística que se enmarca en habilidades que debe poseer el periodista radial para ofrecerle a la audiencia noticias argumentadas que le permitan hacerse una idea de lo que sucede en su contexto cercano y lejano para participar en la vida pública y constituir su vida privada. Por consiguiente, las habilidades inherentes al periodista radial son: Primera, el olfato periodístico que es adquirido a través de la experiencia en el reconocimiento de hechos noticiables. Segunda, el estar argumentado en cualquier tema, lo que significa estar en constante actualización y cultivar una memoria histórica que le permita entender las trasformaciones sociales. Esta habilidad le permite realizar preguntas profundas y menos triviales a la hora de entrevistar a las fuentes, logrando información con mayor carga argumentativa. Tercera, la capacidad de investigar, de indagar alrededor del hecho y verificar la opinión de las fuentes lo que hace que el periodista esté cargado de interés y curiosidad haciendo necesaria la existencia de una etapa de documentación y búsqueda exhaustiva y responsable. Cuarta, el reportear y cubrir la noticia caracterizada por ir al lugar de los hechos y recoger la información necesaria para construir la noticia. Quinta, la habilidad de improvisación al aire, de narrar y describir lo que está sucediendo o lo que sucedió, con la suficiente claridad, coherencia y fluidez verbal. Sexta, la voz del periodista que debe caracterizarse por tener un timbre agradable, buena dicción y articulación adecuadas en el momento de la transmisión. Séptima, el redactar y escribir las noticias para radio en el que se realiza una introducción para contextualizar al oyente y un párrafo de cierre para adicionar información. Ésta debe ser clara para su comprensión. Octava, el tener en cuenta la estructura de la noticia que comprende respuesta a las preguntas qué, quién, dónde, cuándo, cómo y, en algunos casos, el por qué y para qué. Estas dos últimas le dan al oyente más argumentos que lo educan y forman. Novena, la capacidad de sintetizar la información y dejar al oyente bien informado. Décima, la agilidad para construir la noticia y transmitirla, desde cubrirla, entrevistar, confrontar fuentes, analizar, redactar, editar los audios hasta comunicarla. Finalmente, la décimo primera habilidad que debe tener el periodista radial es la de interactuar con la comunidad con empatía y afinidad con el fin de conocer sus necesidades informativas.
FUENTE: ELEMENTOS QUE CONFORMAN EL QUEHACER DEL PERIODISTA RADIAL: ANGIE KATHERINE OSORIO GONZÁLEZ


    6. La radio es un medio de comunicación masivo que permite una interacción entre los encargados de la transmisión y la sociedad, de manera que se puede lograr una dinámica informativa entre los radioescuchas, se requiere de una planeación para que se logre una radiofusión, esta se define como un conjunto de técnicas de emisión de ondas hertzianas que permiten la transmisión de la palabra y de los sonidos.
FUENTE: (ROMO GIL, 1987)   


DEFINICIÓN PROPIA:
 
El quehacer radial es la actividad que hace un profesional en el ámbito para con la radio, que consiste en desempañar varias funciones, la de editor, locutor, operador, manejando algunos programas o transmitiendo un mensaje como emisor para la audiencia en un lenguaje moderado para saber llegar a ellos, ya que en la radio hay diferentes clases de entretenimiento, como los segmentos noticiosos, culturales, musicales, etc.
El quehacer radial no implica solo eso sino también el hecho de que el profesional encargado de esta actividad cumpla con algunas características específicas como por ejemplo ser  sociable, tener empatía, facilidad de palabra, etc. Ya que con esas herramientas podrá lograr hacer una función adecuada al momento de realizar esta actividad.

ENLACES DE LOS VIDEOS:
https://www.youtube.com/watch?v=xxKqWRHUcK8&feature=share&fbclid=IwAR2tcU2xTdX2OKF9bvSIOuP0swDpYPhSNNqS3Tc2OiPmEtKTq83uBBQHtGo

https://www.youtube.com/watch?v=3sNXK9vLnAs&fbclid=IwAR0cA6ibb50yaQ-xnJBRbLZ0FBHsbXrfuoOqYHfau-MxmYTXUGepY2jzS6Q


VÍDEOS DE COMUNICADORES












Comentarios

  1. Roberto,
    Tus aproximaciones teóricas son poco precisas, también la primera de los comunicadores locales.
    Necesidad de precisar también en la definición propia.

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